Cook Islands, Aitutaki and Palmerston

Siguiendo la ruta de Cook

 

Los grandes navegantes a lo largo de la historia siempre han sido una fuente de inspiración para los viajeros como nosotros. Colón, Magallanes, Wallis, Mendana, Bougainville o La Perouse, Slocum o Moitissier o Chichester y Knox Johnston.

Sus relatos nos han permitido generar los sueños que uno después intenta vivir. Pero además son una fuente de información de lo que fueron los lugares y las culturas. Así disponemos de una buena colección de libros que devoramos durante las travesías, generándonos todo tipo de preguntas y dudas acerca de lo que cambió en estos parajes su descubrimiento por parte del hombre “civilizado” europeo y que ha quedado de esa cultura polinesia en nuestros días.

 

A menudo discutimos de estos encuentros con los europeos, como influyeron estos grandes descubridores y sus tripulaciones en el conocimiento del mundo pero también que legado dejaron en las sociedades que encontraron. Las mismas preguntas se hicieron ya estos grandes descubridores como Cook entendiendo ya entonces que la influencia de su viaje cambiaría para siempre el destino de esas islas y sus habitantes que habían logrado un estable equilibrio entre su sociedad y su entorno.

 

Primero las enfermedades de los navegantes, enfermedades venéreas, gripes nuevas se expandieron rápidamentente en las islas llegando a aniquilar en alguna ocasión a gran parte de la población indefensa ante estos nuevos virus. Y no discutiremos el legado de la evangelización, prohibiendo a los polinesios sus tradiciones al adoptar las nuevas religiones.

Hoy en día el domingo en toda la polinesia es día de misa y día de descanso. En algunas islas incluso no se puede ni jugar ni bañarse y sobre todo no trabajar.

Resulta incluso irónico la paradoja de un pueblo que gozaba de grandes libertades, donde hombres y mujeres vestían con una indumentaria minimalista y donde la desnudez y un cuerpo tatuado se lucían sin pudor ante unos colonizadores conservadores, arropados de pies a cabeza y con una educación púdica y controlada. Hoy día los isleños especialmente a partir de las islas Cook son muy cristianos, púdicos, vestidos de hombros a rodillas frente a unos turistas europeos en bikinis sexys y unos navegantes apenas vestidos.

 

Tras cuatro días de navegación desde Maupiti, llegamos a Aitutaki, en las Islas Cook. Aunque seguíamos en polinesia, las baguettes fueron remplazadas por el pan de molde tipo sándwich, el tahitiano por el Maori, el francés por el inglés y la iglesia católica o evangélica por la CCIC Christian Cook Islands Church creada por la London Missionary Society, aunque en estas islas hay una iglesia diferente en cada esquina y la vida religiosa tiene un lugar primordial en el día a día. Los polinesios siguen siendo polinesios, con esa generosidad y amabilidad, ingenuidad, timidez y viviendo el día a día, el presente, a ritmo polinesio.

Nos estremecieron las voces y los cantos en la iglesia, los domingos, toda las misas son cantadas y niños, adultos y personas mayores cantan a voz alta en canon con sus voces agudas y graves unas preciosas melodías.

Disfrutamos en Aitutaki de una laguna increíble, con Motus repletos de aves del paraíso poniendo huevos y alimentando a sus crías. Sin miedo alguno nos dejaban pasear entre ellas. Afuera del atolón los fondos eran impresionantes, el coral algo dañado después del ciclón del año pasado pero tuvimos ocasión de ver ballenas con sus crías, de nadar con tortugas, rayas leopardo e incluso observar como se reproducían los peces loro.

Trabajamos en el barco para prepararlo pues nos quedan todavía más de dos mil millas para llegar a Nueva Zelanda, y el barco tiene que estar bien preparado.

 

Palmerston con la familia Masters

 

Zarpamos de Aitutaki junto a otro catamarán francés, un Outremer 55 de Gérard y Monique con una nueva misión: traer bienes y comida a los habitantes de Palmerston un atolón de 3 km2 donde viven unas 60 personas y que reciben la visita de tan solo dos cargueros al año para abastecerlos. Eso hace que los 15 veleros que los visitan al año sean su principal modo de recibir víveres. Nos pusimos en contacto con algunas familias y Lumbaz se transformó en un carguero llevando sacos de plátanos, latas, sandias, arroz, harina, azúcar, pareos,… para la familia Masters, Bill y Metua. En Palmerston los habitantes nos abrieron su corazón y tuvimos unas experiencia de convivencia que no olvidaremos nunca.

William Masters, un escocés llegó a la isla de Palmerston hacia 1850 con dos mujeres con quien tuvo 26 hijos Así fueron poblando la isla. Tuvo una tercera mujer y en la segunda generación su descendencia superaba los 60 miembros. Antes de morir, el viejo William decidió partir el atolón en 3 zonas, una para cada una de las familias de sus esposas. Hoy día habitan en el atolón la familia Masters con estos tres linajes . William instauró la tradición de que la tripulación de todo barco que se acercara a Palmerston debía ser tratada como si fuera de la familia. Se los debía recoger a las afueras de la barrera de coral y llevarlos hasta el Motu en donde habría para todo el mundo un plato en la mesa durante su estancia. De esta manera, sutil e inteligente, se aseguraron que siempre había alguna fragata que fondearía en Palmerston, asegurándoles víveres, permitiéndoles intercambiar correo y llevándose a algún enfermo o herido si los había.

Ha pasado el tiempo pero en Palmerston esa tradición sigue en pie.

Al llegar a Palmerston fuimos acogidos y adoptados por Bill Masters, su mujer Metua y sus cuatro hijos: Juliana, Ngariki, Caroline y Tamatoa.

Fueron días intensos e inolvidables de una cercana convivencia . Cada mañana nos recogían a las 8 para desayunar y pasar el día con ellos. El primer día tuvimos la suerte de que esperaban la llegada de un barco aventurero de turistas (el último había pasado hacía más de dos años) y toda Palmerston se preparó para acogerles, enseñarles durante las 4 horas de visita sus casas, su comida , el kaikai, sus tradiciones, y los 24 niños de la escuela prepararon un precioso espectáculo de música y bailes.

Las niñas ya integradas se pusieron a vender pareos a los turistas con Caroline , Juliana y Metua y gozamos del día festivo.

Después de este gran día volvimos al barco y ya para colmo volvimos a tener la visita de una familia ballena con su pequeño ballenato que pasaban cada anochecer rozando Lumbaz para darnos las buenas noches.

Al día siguiente volvimos a comer con la familia. Cada día era un festín, pescado crudo con leche de coco, fish and chips, taro, fruta del pan, cordero de Nueva Zelanda y dulces tradicionales que preparábamos con Hinano, la abuela. Visitamos el colegio que tiene una pedagogía muy interesante donde cada niño estudia a su ritmo completando unos créditos que luego les da un nivel. Los niños jugaron un montón juntos y ayudaron a todas las labores de cocina y limpieza mientras Dani y Gerard, ayudaban a Bill a reparar sus motores fueraborda.

 

La historia de estas islas está muy liada a la vida de ciertos personajes que marcaron la vida de estos pueblos. Amigamos con Rose, una inglesa que trabajaba desde hacía tres años en la isla, hija del famoso comandante Clark que en los años 50 visitó con su velero la isla y su barco el Solace, acabó en el arrecife. Hicieron buenas hazañas para sacar el barco del arrecife y el comandante Clark fue adoptado por Bill Masters, el papá de Bill y juntos poco a poco fueron reconstruyendo el casco del velero. Clark pasó en Palmerston unos meses increíbles y siempre quiso volver. No lo consiguió en vida pero Rose lo trajo después de su muerte y sus cenizas reposan en el cementerio de Palmerston junto a los antepasados Masters.

También conocimos a Arthur, el primo de Bill e hijo del conocido Tom Neal. Tom, de Nueva Zelanda decidió vivir 6 años sólo en el inhabitado atolón de Suvarov, a unas 200 millas al norte de Palmerston.

Nos deleitamos de las historias de todos ellos, historias que han forjado su historia e influyen el presente. Son lugares remotos pero que tienen esa energía que debe hacer que uno pasa de camino y deja algo de su historia allí porque se ve atraído por algo mágico!

Las mayoría de los jóvenes en algún momento salen de la isla para Rarotonga, capital de las Cook, Nueva Zelanda, o Australia. Van a estudiar, trabajar, casarse y muchos vuelven en alguna ocasión a ocuparse de los padres ya mayores o a relajarse en su isla de infancia, en su nicho. Oncle Palmer, hoy retirado tras una vida muy activa en Australia vuelve a estar en Palmerston y cada mañana ayuda a los niños a leer en el colegio. Nos contó que con 9 años quería ver que había detrás de Palmerston y se escondió en un carguero que abastecía la isla pensando que como eran muchos hermanos nadie se daría cuenta. Se quedo fascinado de ver que habían otras islas después de Palmerston. Sus tíos que trabajaban en el carguero lo pusieron a trabajar de marinero hasta la siguiente vez que volverían a Palmerston, es decir como mínimo unos 6 meses!

Ha sido precioso poder convivir con la familia. Nos han adoptado, abriendo su casa, haciéndonos sentir parte de sus vidas, intercambiando ideas y conocimientos. Caroline me comentó que nunca habían tenido la visita de una familia con niños. Y es que Palmerston es un atolón sin passe, es decir que uno se queda fondeado fuera, al resguardo del viento si sopla del Este , pero con mucha ola y si de repente gira el viento al Oeste, has de salir apresurándote para no acabar en el arrecife como hizo el comandante Clark, así como otros barcos que visitaron la isla.

Acabamos de pasar cinco días inolvidables, gracias Bill, Metua, Hinano, Juliana, Ngariki, Caroline, Tomotua y Rose por tal regalo!

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Bill and the kids take us back to Lumbaz, the last farewell.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
After Sunday lunch, all together.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
The ladies before leaving for mess.
Cook Islands61
These 3 humpbacks, male, female and a very young calf have been swimming around our boat every day.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Happy smiles. Hinano and Luna.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Luna, Caroline and Dani, who has the longest tongue?
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
The young ladies, experts in the art of wowing, storytelling and charm.
Cook Islands57
The Tuakana Marsters family have been taking care of us in the most incredible, nice and generous way we could have imagined.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Preparing ananas pastries with Hinano.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
There is a lot of work to keep an atoll running, but there is always time to talk, Sarah and Ainara
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Bill takes us back to Lumbaz, in the background behind the reef, after another day of sharing and laughing.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Juliana, Caroline and Ainara getting the beat.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Getting the 25 HP back in shape for the passage.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Kids playing, have they know each other for years?
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Fast, faster, the fastest…..
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Noa found the biggest turtle shell.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Palmerston’s reef has been home to more than one wreck, the last one was RiRi in 2011.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Not only the people are nice here.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
The world’s nicest aquarium.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Visit to the school. This is Palmerston’s future.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Hard to think of a more beautiful setting for a school.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Helping out.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
The Union Jack flies above Williams the 2nd.’s house.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
With Palmer enjoying the rest after the dances.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Ngariki and Nils having fun on the beach.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Pretty and beauty.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Got to enjoy some fine dancing.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
…and some fine music.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
…too bad you can´t hear the sound and voices.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
concentrating
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Caroline waiting to get into stage.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
There is proudness in that look.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
It didn’t take much to have the kids playing together.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Ainara in Palmerston outfit. Thanks Metua!
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Small talk on the beach. You can see Lumbaz in the back.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Ainara got to sell some stuff.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Ainara and Caroline.
Cook Islands26
We had a fast passage to Palmerston.
Cook Islands25
The big swells don’t show on the photo, but they were there.
Cook Islands24
Lumbaz seen from Blue Note. Sometime they disappeared to the spreaders.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Enjoying the ride.
Cook Islands22
Family picture sailing, thanks to Gerard and Monique on Blue Note.
Cook Islands21
Over 7 kts average with peaks of 12’s.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Loading provisions for Bill and Metua from their family in Aitutaki.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Sugar cane makes you strong.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Land crabs make a fine dining. Aitutaki, Cook Islands
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Showing the self made flower crowns.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Noa getting the colors right!
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Anchored in Aratunga, Aitutaki, Cook Islands.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Fire dancers
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
On Maina Motu
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Picnic on the beach with Greg.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Paradise birds.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Maina was full of paradise birds hatching.
Cook Islands08
Saw whales swimming along the reef in Aitutaki.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Enjoying special moments with special people. Jacques, Kim and Greg.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
French and English legacies are quite different. In Aitutaki after Mess.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
In Arutange we found Oli d’oliva Borges. Felicitats a la familia Pont !! A little taste of home.
Cook Islands04
Swimming with lots of turtles outside the passage. Arutange, Aitutaki, Cook Islands.
Cook Islands03
Whole family from below.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Last sunset before arriving at Aitutaki, Cook Islands.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Ein hamburger Seemanns Jung.
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s